martes, 3 de febrero de 2009

Dopaje de anti realidad.

Es cierto que las personas negativas son... somos, más realistas que las que rebosan energía positiva y soñadora...
Es cierto que el ser realista te prepara para las diferentes vivencias, muchas de ellas desagradables y difíciles; sumando conceptos: ser realista conlleva estar un pelín amargado.
Bien empezamos.
Pero las personas que desarrollan un estado anímico más... despreocupado, lógicamente, son más felices o se predisponen más a la felicidad... lo que seguramente también les aleje de la predisposición a ser infelices, ¿no?

Esta mañana, tras una sesión ardua y trabajosa de fisioterapia para hacer de mi tobillo una articulación nuevamente, he leído algo muy interresante sobre el "Efecto Mozart" . Definitivamente estoy empezando a inducirme un estado más olvidadizo de la crueldad real, porque dormir sigo durmiendo bastante bien, sinceramente, pero empiezo a estar cansada de pasar estos años como esclava de las obligaciones ... ¡joder, que eran mis últimos Veinti!!!

Feliz efecto Mozart a todos. Aquí queda la primera dosis de dopaje. Escucha.

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